Wednesday, 10 July 2019

2018-2019 Alicia en el país de las maravillas (Anna Artasu - Eva Robles)


ANÁLISIS Y CRÍTICA: Alice’s Adventures in Wonderland

El objetivo de este trabajo es analizar tres traducciones hacia el español de Alicia en el país de las maravillas. Ha sido difícil escoger entre la infinidad de traducciones que existen y las diferentes adaptaciones a la gran pantalla que se han hecho de este clásico, pero finalmente se ha optado por analizar los trabajos de Juan Gabriel López Guix (2002), Ramon Buckley (1984) y Graciela Montes (1996). No se ha escogido un fragmento en concreto, sino que el análisis se ha centrado en algunos de los muchos juegos de palabras que existen en el texto original. La razón por la que se ha escogido centrar el trabajo en los juegos de palabras de Lewis Carroll es porque es uno de los elementos que presenta más problemas de traducción.

Alice’s Adventures in Wonderland es un cuento escrito por Lewis Carroll en 1865. Las funciones previstas del cuento es proporcionar al lector una narración que sea legible. No pretende enseñar ni argumentar, sino ofrecer a quien lo lee una historia fantástica con la que disfrutar de su lectura. Carroll creó un cuento apto tanto para niños como para adultos; la historia transcurre en un mundo fantástico, con personajes irreales y animales que hablan. El elemento de la fantasía capta la atención de un público infantil. Además, hay que tener en cuenta que la protagonista del cuento, Alicia, es una niña de la época victoriana, y su personaje ayuda a conectar con un público de esa franja de edad. Por otro lado, también se considera un cuento dirigido a adultos, ya que la narración está llena de referencias a la vida real, a través de sátiras o befas hacia el comportamiento de los adultos. A pesar de ser de 1865 y reflejar el comportamiento y las costumbres de la época victoriana, Carroll, a través de sus sátiras de esos tiempos, consigue llegar hasta nuestra época. Es cierto que se pierden algunas referencias, ya que la sociedad de entonces no es la misma que la actual, pero, por otro lado, muchos de los guiños plasmados en el texto de ese momento, llegan hasta nuestros días, como por ejemplo la excentricidad de las clases más altas o el hecho de ir siempre con prisa, plasmado en el personaje del conejo, que siempre dice ir tarde.

La obra de Carroll tan sólo era un manuscrito con algunas ilustraciones en un primer momento. Cuando se decidieron a realizar la publicación, quisieron ser fieles al manuscrito y añadir la mayoría de las ilustraciones a la obra. Finalmente, el motivo que llevó a Lewis Carroll a publicarlo fue que las primeras personas que hojearon el manuscrito le dijeron que era una historia que captaba la atención del lector. Así que, en 1865 se publicó la obra dirigida tanto al público infantil como a un público más adulto con el principal motivo de aportar una narración con la que entretenerse y llena de sinsentidos. Por esta razón, sus traducciones deberían tener el mismo propósito y, en este análisis, se podrá descubrir qué traductor ha sido más fiel a este fin y quién lo ha sido menos.

Como ya se ha comentado en líneas anteriores, uno de los rasgos más importantes y que comporta más problemas de traducción es el sinsentido de la obra. A través de juegos de palabras, repeticiones, respuestas inacabadas y conexiones de palabras que jamás esperarías encontrar, Carroll consigue crear un cuento que transmite algunos guiños cómicos a todos los públicos. Por este motivo, el análisis de las tres traducciones se ha centrado en los juegos de palabras que se analizan a continuación.

El primer juego de palabras que se analizará se encuentra en el capítulo IX del cuento.

“That’s the reason they’re called lessons,” the Gryphon remarked: “because they lessen from day to day.”

Este juego de palabras se encuentra en el capítulo IX del cuento y, como se puede ver en la tabla anterior, es una conversación muy simple en la que la Falsa Tortuga le cuenta a Alicia cómo son sus clases diarias. Para crear el juego de palabras, Carroll aprovecha el parecido de las palabras lesson y lessen que en inglés significan lecciones y reducir. Como la pronunciación de estas dos palabras es parecida, el lector puede captar el juego de la paronimia y del sinsentido en este juego de palabras. Para traducir este juego de palabras siendo fiel al original, el traductor tendría que buscar dos palabras en español que tuvieran los mismos rasgos, es decir, que fueran homófonas y, además, que significaran lo mismo que en el juego original. Realmente es un problema de traducción bastante complicado de resolver, ya que mantener el mismo juego que el original hacia la lengua meta puede ser prácticamente imposible. Los tres traductores han optado por las siguientes soluciones:

López Guix
—Por eso se llaman asignaturas, porque se asignan cada día menos horas.
Ramon Buckley
—Justamente por eso se llaman cursillos —le dijo el Grifo—, porque se van haciendo más pequeños cada día.
Graciela Montes
—Porque eran horas de estudio —observó el Grifo—, así que restábamos una por día.

En la traducción de López Guix (2002), se ha optado por traducir literalmente el juego de palabras, sin añadir ningún matiz que denote reducción o que las asignaturas se hacen más cortas. Al analizarlo con más profundidad, se intuye que el traductor ha podido escoger la palabra asignaturas en vez de lecciones o cursos porque la partícula a- podría denotar un matiz negativo o de reducción. Pese a ello, el juego de palabras no queda reflejado en el texto meta y se pierde todo el sentido original. Lo mismo pasa en la traducción de Graciela Montes (1996), en la que ella traduce lessons por horas de estudio. Como en el caso de López Guix, al analizarlo, se intuye que la traductora ha optado por horas de estudio porque, si un día estudias mucho, al siguiente ya sabes parte de la materia y no es necesario estudiar tanto. Aún así, sería necesario pensar demasiado y analizarlo detenidamente para llegar a esa conclusión, cosa que no es el objetivo del lector meta, sino pasar el rato y entender rápidamente los juegos de palabras. En la traducción de Ramon Buckley (1984), el traductor ha optado por traducir lessons por cursillos, opción válida a la hora de mantener el sentido del juego de palabras original. El hecho de que lo haya traducido por cursillos y no cursos es el matiz que aporta la reducción de los cursos, ya que, al estar en diminutivo, ya implican que son más pequeños.

El siguiente juego de palabras que se analizará también forma parte del capítulo IX. La gracia de este juego es el hecho que Carroll decidió guiarse con los nombres de asignaturas ya existentes y cambiarlos por palabras parecidas a las originales, pero con un matiz cómico. Como se puede observar en la tabla que hay a continuación, no todos los traductores se guiaron por las mismas directrices que Lewis Carroll.

ORIGINAL
Reeling and Writhing
Ambition, Distraction, Uglification and Derision
Ancient mystery and modern mystery; Seaography
Drawling, Stretching and Fainting in Coils
Laughing and Grief
MATERIAS
Reading and Writing
Addition, Subtraction, Multiplication and Division
Ancient and Modern History, Geography
Drawing, Sketching and Painting in Oils
Latin and Greek
JUAN GABRIEL LÓPEZ GUIX
Oler y escupir
Burla, siesta, burrificación y diversión
Escoria antigua y moderna, Marografía
Disgusto, bostezo y finura al voleo
Festín y Miedo
RAMON BUCKLEY
Beber y escupir
Fumar, Reptar, Mutilar y Dimitir
Histeria antigua y moderna; Mareografía
Orujo, Estatura y Tintura al voleo
Batín y Friego
GRACIELA MONTES
Lamer y escupir
Ambición, Distracción, Nulificación y Sumisión
Histeria antigua y moderna, Marcografía
Burbujear, sacar bostezos y pinchar al pastel
Patín y Friego

Siguiendo el orden de la tabla, se puede observar que López Guix captó la estrategia de Carroll y siguió los mismos pasos, pero en español. Como se puede ver en la tabla, López Guix tradujo las asignaturas reales y buscó palabras parecidas y con un matiz cómico para introducirlas en la traducción. De esta manera, López Guix mantiene el juego de palabras de una manera correcta y que llega fácilmente al lector español. Por otro lado, Buckley sigue los mismos pasos que López Guix, pero con su traducción parece que se acerca más a las asignaturas españolas. Esto no quiere decir que sea una mala traducción, sino que, al leer sus opciones, a pesar de ser palabras que añaden comicidad al juego de palabras, es fácil acabar pensando en las asignaturas reales. Finalmente, Montes también sigue la estrategia de Carroll, pero, al analizar todas sus opciones, se puede observar que no todas sus elecciones evocan al lector a asignaturas reales, como por ejemplo la siguiente: burbujear, sacar bostezos y pinchar al pastel. Aun así, las demás traducciones sí que están muy conseguidas y mantienen el juego de palabras original.

El siguiente fragmento que se ha analizado se encuentra en el capítulo III del cuento. El juego de palabras de este fragmento se basa en la homofonía de not y knot en inglés. Los traductores tenían diferentes maneras de mantener este juego de palabras, pero se ha podido observar que, a pesar de querer mantener el juego de palabras original, cada traductor ha usado una técnica diferente.

Carroll
“I had NOT!” cried the Mouse, sharply and very angrily.
“A knot!” said Alice, always ready to make herself useful, and looking anxiously about her. “Oh, do let me help to undo it!”
Juan Gabriel López Guix
—¡Estoy tan indignado que se me hace un nudo…! —exclamó el Ratón muy tajante y enfadado.
—¿Un nudo? —dijo Alicia, dispuesta a echar una mano y mirando con inquietud a su alrededor.
Ramon Buckley
—¡Lo dudo! —chilló el Ratón, vivamente contrariado.
—¿Un nudo? ¿Y dónde tiene usted un nudo? —le preguntó Alicia en tono obsequioso y servicial mientras buscaba a su alrededor.
Graciela Montes
— ¡No es así! Mucho dudo… —gritó el Ratón en tono chillón e irritado.
—¡Muchos nudos! ¡Se le hicieron muchos nudos! —dijo Alicia dispuesta ya a mostrarse útil y mirando ansiosamente a su alrededor —.

Como se puede ver en la tabla anterior, cada traductor ha buscado diferentes palabras que pudieran contener la sonoridad ambigua que tiene el juego de palabras original. López Guix ha optado por mantener el juego original con la palabra nudo, pero usado de diferente manera. El traductor hace referencia a la expresión española Tener un nudo en la garganta. Pese a que López Guix deja la frase inacabada, sigue el juego del nudo en el siguiente diálogo. A pesar de perder la sonoridad ambigua del juego original, consigue transmitir al lector meta la comicidad del fragmento, añadiendo expresiones típicas de la cultura meta. Por otro lado, se puede observar que Buckley sí que ha mantenido la sonoridad ambigua del juego original con las palabras dudo y nudo. Con estas dos palabras mantiene el juego de palabras original y consigue transmitir el sentido cómico al lector meta. Finalmente, Graciela Montes usa mucho dudo… para hacer el juego de palabras con muchos nudos. Esta traducción es correcta, ya que conserva el juego de palabras, aunque la inversión de las palabras Dudo mucho por mucho dudo, no suena muy natural en la lengua meta. A pesar de este inconveniente, sí que es una solución válida para mantener el juego de palabras original.

El último fragmento que se analizará se encuentra en el capítulo VII. Se ha escogido este juego de palabras para cerrar el análisis porque es uno de los que crea más dificultades de traducción. Carroll creó este juego con la palabra polisémica time, que en inglés se refiere tanto al tiempo como al compás (o ritmo musical). En español no tenemos una palabra que signifique estos dos sentidos, por lo tanto, era una tarea difícil para los traductores. Además, hay que añadir que el verbo original murdering conlleva connotaciones negativas y, por este motivo, los traductores tenían que seguir manteniendo este sentido en sus traducciones. En la siguiente tabla, se puede observar las diferentes propuestas de traducción:

Carroll
“Well, I’d hardly finished the first verse,” said the Hatter, “when the Queen jumped up and bawled out, “He’s murdering the time! Off with his head!”
Juan Gabriel López Guix
[…] la Reina gritó: “¡No es así! ¡Está destrozando el tiempo! ¡Que le corten la cabeza!”
Ramon Buckley
[…] la Reina comenzó a gritar: “¡El compás! ¡El compás!¡Se está cargando el tiempo del compás! ¡Que le corten la cabeza!”
Graciela Montes
[…] la Reina chilló: “Está destrozando el tiempo ¡Que le corten la cabeza!”

Como se ha podido observar en la tabla superior, los tres traductores han presentado diferentes propuestas de traducción para este fragmento; por un lado, López Guix ha optado por el verbo destrozar, que comporta connotaciones negativas. Además, se puede apreciar que con su traducción, ¡Está destrozando el tiempo!, se pierde el sentido de perder el ritmo musical. Por lo tanto, López Guix, sólo consigue mantener uno de los sentidos de la palabra polisémica inglesa. Por otro lado, Buckley ha propuesto la siguiente traducción: ¡Se está cargando el tiempo del compás! Buckley mantiene la connotación negativa del verbo y añade tiempo y compás para mantener los dos sentidos de la palabra inglesa time. Con el análisis de su traducción, se puede llegar a la conclusión que, aunque sea más fiel al fragmento original, un español no está acostumbrado a escuchar la frase matar el tiempo del compás. Así que, a pesar de intentar ser fiel al original, puede resultar extraño para un lector español leer esta expresión. Finalmente, Graciela Montes ha optado por traducirlo por la siguiente frase: ¡Está destrozando el tiempo!, con lo cual, le sucede lo mismo que a López Guix; mantiene las connotaciones negativas del verbo, pero se pierde uno de los sentidos de la palabra original.
Para este fragmento, uno de los que creíamos que podía comportar más problemas de traducción, hemos querido aportar nuestra propuesta de traducción, que es la siguiente: ¡Se está cargando el tempo! Creemos que, con nuestra propuesta, se mantienen las connotaciones negativas del verbo y, además, con la palabra tempo, se mantiene tanto el significado de tiempo como el de ritmo musical.

Después de llevar a cabo este análisis de diferentes traducciones del cuento de Alice’s Adventures in Wonderland, hemos sacado varias conclusiones; la primera y más obvia es que la traducción de este libro es una de las más difíciles de llevar a cabo por el sinsentido de la historia y por la gran cantidad de juegos de palabras que contiene. Al analizar traducciones al español, hemos comprobado que resulta todavía más complicado, ya que el inglés y el español no son lenguas con el mismo origen, es decir, la primera es germánica y la segunda, románica. Con esto queremos destacar que sería menos complicado traducir, por ejemplo, del catalán al español, ya que muchas palabras tienen un sonido o significado parecido y han evolucionado de la mano. La segunda conclusión a la que hemos llegado es que la traducción de Ramon Buckley es la más conseguida, en lo que a juegos de palabras se refiere. Creemos que el hecho de que sea nativo español y, a la vez, nativo americano, puede ayudar a comprender perfectamente el sentido original y conseguir transmitirlo casi de la misma manera en la lengua meta. La tercera y última conclusión que podemos extraer de este análisis es que, a pesar de que la traducción de Buckley nos parezca la más fiel de las tres traducciones, hemos podido ver que su propuesta domestica la obra de Carroll para acercarla más al público español. Esto puede ser un punto a favor en algunos juegos de palabras (como comentamos durante las exposiciones en los seminarios), pero, por otro lado, creemos que no siempre es una opción correcta, ya que se pierden algunos sentidos del original.

Finalmente, después de haber mencionado las conclusiones extraídas del análisis y siguiendo las pautas de Christiane Nord, creemos que los traductores, a pesar de que cada uno ha presentado propuestas de traducción diferentes, ha tenido en cuenta a quién se dirigía la traducción y su objetivo, que era entretener al lector. Por tanto, creemos que las tres traducciones son válidas y han tenido en cuenta todos los elementos de Alice’s Adventures in Wonderland.


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