ANÁLISIS Y CRÍTICA: Alice’s Adventures in Wonderland
El
objetivo de este trabajo es analizar tres traducciones hacia el español de Alicia en el país de las maravillas. Ha
sido difícil escoger entre la infinidad de traducciones que existen y las
diferentes adaptaciones a la gran pantalla que se han hecho de este clásico,
pero finalmente se ha optado por analizar los trabajos de Juan Gabriel López
Guix (2002), Ramon Buckley (1984) y Graciela Montes (1996). No se ha escogido
un fragmento en concreto, sino que el análisis se ha centrado en algunos de los
muchos juegos de palabras que existen en el texto original. La razón por la que
se ha escogido centrar el trabajo en los juegos de palabras de Lewis Carroll es
porque es uno de los elementos que presenta más problemas de traducción.
Alice’s
Adventures in Wonderland es un
cuento escrito por Lewis Carroll en 1865. Las funciones previstas del cuento es
proporcionar al lector una narración que sea legible. No pretende enseñar ni
argumentar, sino ofrecer a quien lo lee una historia fantástica con la que
disfrutar de su lectura. Carroll creó un cuento apto tanto para niños como para
adultos; la historia transcurre en un mundo fantástico, con personajes irreales
y animales que hablan. El elemento de la fantasía capta la atención de un
público infantil. Además, hay que tener en cuenta que la protagonista del
cuento, Alicia, es una niña de la época victoriana, y su personaje ayuda a conectar
con un público de esa franja de edad. Por otro lado, también se considera un
cuento dirigido a adultos, ya que la narración está llena de referencias a la
vida real, a través de sátiras o befas hacia el comportamiento de los adultos.
A pesar de ser de 1865 y reflejar el comportamiento y las costumbres de la
época victoriana, Carroll, a través de sus sátiras de esos tiempos, consigue
llegar hasta nuestra época. Es cierto que se pierden algunas referencias, ya
que la sociedad de entonces no es la misma que la actual, pero, por otro lado,
muchos de los guiños plasmados en el texto de ese momento, llegan hasta
nuestros días, como por ejemplo la excentricidad de las clases más altas o el
hecho de ir siempre con prisa, plasmado en el personaje del conejo, que siempre
dice ir tarde.
La obra de
Carroll tan sólo era un manuscrito con algunas ilustraciones en un primer
momento. Cuando se decidieron a realizar la publicación, quisieron ser fieles
al manuscrito y añadir la mayoría de las ilustraciones a la obra. Finalmente,
el motivo que llevó a Lewis Carroll a publicarlo fue que las primeras personas
que hojearon el manuscrito le dijeron que era una historia que captaba la
atención del lector. Así que, en 1865 se publicó la obra dirigida tanto al
público infantil como a un público más adulto con el principal motivo de
aportar una narración con la que entretenerse y llena de sinsentidos. Por esta
razón, sus traducciones deberían tener el mismo propósito y, en este análisis,
se podrá descubrir qué traductor ha sido más fiel a este fin y quién lo ha sido
menos.
Como ya se
ha comentado en líneas anteriores, uno de los rasgos más importantes y que
comporta más problemas de traducción es el sinsentido de la obra. A través de
juegos de palabras, repeticiones, respuestas inacabadas y conexiones de
palabras que jamás esperarías encontrar, Carroll consigue crear un cuento que
transmite algunos guiños cómicos a todos los públicos. Por este motivo, el
análisis de las tres traducciones se ha centrado en los juegos de palabras que
se analizan a continuación.
El primer
juego de palabras que se analizará se encuentra en el capítulo IX del cuento.
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“That’s the reason they’re called
lessons,” the Gryphon remarked: “because they lessen from day to day.”
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Este juego
de palabras se encuentra en el capítulo IX del cuento y, como se puede ver en
la tabla anterior, es una conversación muy simple en la que la Falsa Tortuga le
cuenta a Alicia cómo son sus clases diarias. Para crear el juego de palabras,
Carroll aprovecha el parecido de las palabras lesson y lessen que en inglés significan lecciones y reducir. Como la pronunciación de estas dos palabras es parecida,
el lector puede captar el juego de la paronimia y del sinsentido en este juego
de palabras. Para traducir este juego de palabras siendo fiel al original, el
traductor tendría que buscar dos palabras en español que tuvieran los mismos
rasgos, es decir, que fueran homófonas y, además, que significaran lo mismo que
en el juego original. Realmente es un problema de traducción bastante
complicado de resolver, ya que mantener el mismo juego que el original hacia la
lengua meta puede ser prácticamente imposible. Los tres traductores han optado
por las siguientes soluciones:
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López Guix
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—Por eso se llaman asignaturas,
porque se asignan cada día menos horas.
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Ramon Buckley
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—Justamente por eso se llaman
cursillos —le dijo el Grifo—, porque se van haciendo más pequeños cada día.
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Graciela Montes
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—Porque eran horas de estudio
—observó el Grifo—, así que restábamos una por día.
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En la
traducción de López Guix (2002), se ha optado por traducir literalmente el
juego de palabras, sin añadir ningún matiz que denote reducción o que las
asignaturas se hacen más cortas. Al analizarlo con más profundidad, se intuye
que el traductor ha podido escoger la palabra asignaturas en vez de lecciones
o cursos porque la partícula a- podría denotar un matiz negativo o de
reducción. Pese a ello, el juego de palabras no queda reflejado en el texto
meta y se pierde todo el sentido original. Lo mismo pasa en la traducción de
Graciela Montes (1996), en la que ella traduce lessons por horas de estudio. Como en el caso de
López Guix, al analizarlo, se intuye que la traductora ha optado por horas de estudio porque, si un día
estudias mucho, al siguiente ya sabes parte de la materia y no es necesario
estudiar tanto. Aún así, sería necesario pensar demasiado y analizarlo
detenidamente para llegar a esa conclusión, cosa que no es el objetivo del
lector meta, sino pasar el rato y entender rápidamente los juegos de palabras.
En la traducción de Ramon Buckley (1984), el traductor ha optado por traducir lessons por cursillos, opción válida a la hora de mantener el sentido del juego
de palabras original. El hecho de que lo haya traducido por cursillos y no cursos es el matiz que aporta la reducción de los cursos, ya que,
al estar en diminutivo, ya implican que son más pequeños.
El
siguiente juego de palabras que se analizará también forma parte del capítulo
IX. La gracia de este juego es el hecho que Carroll decidió guiarse con los
nombres de asignaturas ya existentes y cambiarlos por palabras parecidas a las
originales, pero con un matiz cómico. Como se puede observar en la tabla que
hay a continuación, no todos los traductores se guiaron por las mismas
directrices que Lewis Carroll.
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ORIGINAL
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Reeling and Writhing
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Ambition, Distraction, Uglification and Derision
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Ancient mystery and modern mystery; Seaography
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Drawling, Stretching and Fainting in Coils
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Laughing and Grief
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MATERIAS
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Reading and Writing
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Addition, Subtraction, Multiplication and Division
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Ancient and Modern History, Geography
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Drawing, Sketching and Painting in Oils
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Latin and Greek
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JUAN GABRIEL LÓPEZ GUIX
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Oler y escupir
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Burla, siesta, burrificación y diversión
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Escoria antigua y moderna, Marografía
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Disgusto, bostezo y finura al voleo
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Festín y Miedo
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RAMON BUCKLEY
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Beber y escupir
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Fumar, Reptar, Mutilar y Dimitir
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Histeria antigua y moderna; Mareografía
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Orujo, Estatura y Tintura al voleo
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Batín y Friego
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GRACIELA MONTES
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Lamer y escupir
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Ambición, Distracción, Nulificación y Sumisión
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Histeria antigua y moderna, Marcografía
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Burbujear, sacar bostezos y pinchar al pastel
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Patín y Friego
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Siguiendo
el orden de la tabla, se puede observar que López Guix captó la estrategia de
Carroll y siguió los mismos pasos, pero en español. Como se puede ver en la
tabla, López Guix tradujo las asignaturas reales y buscó palabras parecidas y
con un matiz cómico para introducirlas en la traducción. De esta manera, López
Guix mantiene el juego de palabras de una manera correcta y que llega
fácilmente al lector español. Por otro lado, Buckley sigue los mismos pasos que
López Guix, pero con su traducción parece que se acerca más a las asignaturas
españolas. Esto no quiere decir que sea una mala traducción, sino que, al leer
sus opciones, a pesar de ser palabras que añaden comicidad al juego de
palabras, es fácil acabar pensando en las asignaturas reales. Finalmente,
Montes también sigue la estrategia de Carroll, pero, al analizar todas sus
opciones, se puede observar que no todas sus elecciones evocan al lector a
asignaturas reales, como por ejemplo la siguiente: burbujear, sacar bostezos y pinchar al pastel. Aun así, las demás
traducciones sí que están muy conseguidas y mantienen el juego de palabras
original.
El
siguiente fragmento que se ha analizado se encuentra en el capítulo III del
cuento. El juego de palabras de este fragmento se basa en la homofonía de not y knot en inglés. Los traductores tenían diferentes maneras de
mantener este juego de palabras, pero se ha podido observar que, a pesar de
querer mantener el juego de palabras original, cada traductor ha usado una
técnica diferente.
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Carroll
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“I had NOT!” cried the Mouse, sharply and very
angrily.
“A knot!” said Alice, always ready to make herself
useful, and looking anxiously about her. “Oh, do let me help to undo it!”
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Juan
Gabriel López Guix
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—¡Estoy tan indignado que se me hace un nudo…!
—exclamó el Ratón muy tajante y enfadado.
—¿Un nudo? —dijo Alicia, dispuesta a echar una
mano y mirando con inquietud a su alrededor.
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Ramon
Buckley
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—¡Lo dudo! —chilló el Ratón, vivamente
contrariado.
—¿Un nudo? ¿Y dónde tiene usted un nudo? —le preguntó
Alicia en tono obsequioso y servicial mientras buscaba a su alrededor.
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Graciela
Montes
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— ¡No es así! Mucho dudo… —gritó el Ratón en tono
chillón e irritado.
—¡Muchos nudos! ¡Se le hicieron muchos nudos!
—dijo Alicia dispuesta ya a mostrarse útil y mirando ansiosamente a su
alrededor —.
|
Como se
puede ver en la tabla anterior, cada traductor ha buscado diferentes palabras
que pudieran contener la sonoridad ambigua que tiene el juego de palabras
original. López Guix ha optado por mantener el juego original con la palabra
nudo, pero usado de diferente manera. El traductor hace referencia a la
expresión española Tener un nudo en la
garganta. Pese a que López Guix deja la frase inacabada, sigue el juego del
nudo en el siguiente diálogo. A pesar de perder la sonoridad ambigua del juego
original, consigue transmitir al lector meta la comicidad del fragmento,
añadiendo expresiones típicas de la cultura meta. Por otro lado, se puede
observar que Buckley sí que ha mantenido la sonoridad ambigua del juego
original con las palabras dudo y nudo. Con estas dos palabras mantiene el
juego de palabras original y consigue transmitir el sentido cómico al lector
meta. Finalmente, Graciela Montes usa mucho
dudo… para hacer el juego de palabras con muchos nudos. Esta traducción es correcta, ya que conserva el juego
de palabras, aunque la inversión de las palabras Dudo mucho por mucho dudo, no
suena muy natural en la lengua meta. A pesar de este inconveniente, sí que es
una solución válida para mantener el juego de palabras original.
El último
fragmento que se analizará se encuentra en el capítulo VII. Se ha escogido este
juego de palabras para cerrar el análisis porque es uno de los que crea más
dificultades de traducción. Carroll creó este juego con la palabra polisémica time, que en inglés se refiere tanto al
tiempo como al compás (o ritmo musical). En español no tenemos una palabra que
signifique estos dos sentidos, por lo tanto, era una tarea difícil para los
traductores. Además, hay que añadir que el verbo original murdering conlleva connotaciones negativas y, por este motivo, los
traductores tenían que seguir manteniendo este sentido en sus traducciones. En
la siguiente tabla, se puede observar las diferentes propuestas de traducción:
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Carroll
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“Well, I’d
hardly finished the first verse,” said the Hatter, “when the Queen jumped up
and bawled out, “He’s murdering the time! Off with his head!”
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Juan Gabriel López Guix
|
[…] la
Reina gritó: “¡No es así! ¡Está destrozando el tiempo! ¡Que le corten la
cabeza!”
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Ramon Buckley
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[…] la
Reina comenzó a gritar: “¡El compás! ¡El compás!¡Se está cargando el tiempo
del compás! ¡Que le corten la cabeza!”
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Graciela Montes
|
[…] la
Reina chilló: “Está destrozando el tiempo ¡Que le corten la cabeza!”
|
Como se ha
podido observar en la tabla superior, los tres traductores han presentado
diferentes propuestas de traducción para este fragmento; por un lado, López
Guix ha optado por el verbo destrozar, que
comporta connotaciones negativas. Además, se puede apreciar que con su
traducción, ¡Está destrozando el tiempo!,
se pierde el sentido de perder el ritmo musical. Por lo tanto, López Guix,
sólo consigue mantener uno de los sentidos de la palabra polisémica inglesa.
Por otro lado, Buckley ha propuesto la siguiente traducción: ¡Se está cargando el tiempo del compás! Buckley
mantiene la connotación negativa del verbo y añade tiempo y compás para
mantener los dos sentidos de la palabra inglesa time. Con el análisis de su traducción, se puede llegar a la
conclusión que, aunque sea más fiel al fragmento original, un español no está
acostumbrado a escuchar la frase matar el
tiempo del compás. Así que, a pesar de intentar ser fiel al original, puede
resultar extraño para un lector español leer esta expresión. Finalmente,
Graciela Montes ha optado por traducirlo por la siguiente frase: ¡Está destrozando el tiempo!, con lo
cual, le sucede lo mismo que a López Guix; mantiene las connotaciones negativas
del verbo, pero se pierde uno de los sentidos de la palabra original.
Para este
fragmento, uno de los que creíamos que podía comportar más problemas de
traducción, hemos querido aportar nuestra propuesta de traducción, que es la
siguiente: ¡Se está cargando el tempo! Creemos
que, con nuestra propuesta, se mantienen las connotaciones negativas del verbo
y, además, con la palabra tempo, se
mantiene tanto el significado de tiempo como
el de ritmo musical.
Después de
llevar a cabo este análisis de diferentes traducciones del cuento de Alice’s Adventures in Wonderland, hemos
sacado varias conclusiones; la primera y más obvia es que la traducción de este
libro es una de las más difíciles de llevar a cabo por el sinsentido de la
historia y por la gran cantidad de juegos de palabras que contiene. Al analizar
traducciones al español, hemos comprobado que resulta todavía más complicado,
ya que el inglés y el español no son lenguas con el mismo origen, es decir, la
primera es germánica y la segunda, románica. Con esto queremos destacar que
sería menos complicado traducir, por ejemplo, del catalán al español, ya que
muchas palabras tienen un sonido o significado parecido y han evolucionado de
la mano. La segunda conclusión a la que hemos llegado es que la traducción de
Ramon Buckley es la más conseguida, en lo que a juegos de palabras se refiere.
Creemos que el hecho de que sea nativo español y, a la vez, nativo americano,
puede ayudar a comprender perfectamente el sentido original y conseguir
transmitirlo casi de la misma manera en la lengua meta. La tercera y última
conclusión que podemos extraer de este análisis es que, a pesar de que la
traducción de Buckley nos parezca la más fiel de las tres traducciones, hemos
podido ver que su propuesta domestica la obra de Carroll para acercarla más al
público español. Esto puede ser un punto a favor en algunos juegos de palabras
(como comentamos durante las exposiciones en los seminarios), pero, por otro
lado, creemos que no siempre es una opción correcta, ya que se pierden algunos
sentidos del original.
Finalmente,
después de haber mencionado las conclusiones extraídas del análisis y siguiendo
las pautas de Christiane Nord, creemos que los traductores, a pesar de que cada
uno ha presentado propuestas de traducción diferentes, ha tenido en cuenta a
quién se dirigía la traducción y su objetivo, que era entretener al lector. Por
tanto, creemos que las tres traducciones son válidas y han tenido en cuenta
todos los elementos de Alice’s Adventures
in Wonderland.
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